Herminia salió de su cautiverio y recupera la dignidad; la madre de la niña aún no aparece
A tres meses del rescate del “apando” en el que vivía, Herminia recuperó su dignidad humana. Ha comenzado a dar sus primeros pasos erguida, controla esfínteres, recuperó sus movimientos finos y gruesos para la realización de actividades cotidianas como comer con cuchara, dibujar, asearse, vestirse por cuenta propia y hablar.