Ta MIn Toledo*
La mañana ilumina el paso atento
de la gente en las calles de Oaxaca
la variada color y vestimenta
ya no extraña ni al propio ni al turista.
Sólo un hombre sencillo y distraído
altera el ritmo de tus pasos mientras
tú deseas ser correspondido con
su mirada transitoria y ajena.
Sabes que él en su corazón te lleva
como a un hermano anónimo y querido
ya te encuentre camino de la escuela
o te halles en la banca de la plaza.
Central soñando con tiempos mejores
o tu cuerpo se siembre cada día
en el surco que acuna la semilla