Sueño de un domingo a medio día
Me permití dormir más este domingo después de una semana con muchas labores, quehaceres domésticos y madrugar para ir al trabajo. Unos minutos antes del mediodía recordé mis responsabilidades de ama de casa y que mis hijos aún estaban en la cama, pero seguramente ya querían almorzar. Unos años antes hubiera tenido que levantarme corriendo a preparar comida; hoy ya no es así.