EL LECTOR FURTIVO: Trono de sangre
La primera vez que tuve contacto con Macbeth no fue una lectura del libreto de William Shakespeare, ni en una puesta en escena sino en una película, no europea por cierto, sino japonesa.
En aquellos tiempos estaba embebido con el séptimo arte y era un asiduo asistente al cineclub. Para entonces, ya era fan de Akira Kurosawa, célebre realizador japonés nacido en 1910. En una tarde inolvidable pude ver por primera vez "Trono de sangre", una de las joyas cinematográficas del cine mundial.