La historia de la infancia
Los muertos pululaban, intentaban llevarme a su lado; en el momento que quise huir, aparecían otros esbozando una sonrisa y extendiéndome sus descarnados brazos; me escabullía como podía, trataba de internarme en la obscuridad, no lo lograba, parecían entes demoniacos, sus enrojecidos ojos brillaban e iluminaban mi camino.