Instituciones enfrentan crisis en la lucha contra el cáncer de mama
Tania se quita la mitad de la bata con la que ingresará a su sesión de radioterapia. Con naturalidad dobla su brazo y la mano la lleva detrás de la nuca. Los 10 centímetros de cicatriz que dejaron el bisturí y el hilo de sutura quedan expuestos. Su cuerpo se convierte en un mensaje:
“Quiero que otras mujeres vean lo que una tiene que pasar cuando no aprenden a explorarse los senos o cuando al salirnos una bolita se recurre a un ginecólogo en vez de un oncólogo”, expresa con voz decidida.