COLECTIVO CUENTEROS| Bono de puntualidad
Marina leía los encabezados de los periódicos que la anciana acomodaba en su puesto. Al día siguiente, su nombre sería la noticia. Se preguntó qué foto seleccionarían. ¿Una de Cutberto o una de ella?
Lidia corrió en cuanto vio el tono guinda del autobús llegando a la parada.
—¡Suben! —gritó un pasajero que se solidarizó con Lidia para que no perdiera el autobús.
—Gracias —dijo ella con la respiración entrecortada y extendió las monedas en la fría mano del chofer.