La muerte oaxaqueña
Muertos en familia
En los albores de nuestra era, los zapotecos que habitaban Monte Albán sepultaban a sus muertos debajo del piso de las casas para mantener contacto permanente con ellos. En caso de remodelación de la morada, la tumba subterránea –que podía contener varios difuntos– continuaba siendo el centro de la atención familiar.