Criaturas espontáneas
El mediodía lluvioso, una gota del techo cae en una lata de sardina, lleva días llenándose, dentro de ella se ha generado vida, se mueve un animal redondo y negro, observo su feliz nado. Despreocupado, dibuja espirales que se burlan de mi reflejo; si en este momento sobreviniera un cataclismo para esta criatura daría igual; llamo a mi abuelo para que me explique de dónde surgió. El abuelo abre sus ojos a todo lo que dan sus párpados, mira por diferentes ángulos y exclama: "¡Es un frijol!" Ambos reímos. Es así como las palabras se hacen historias: