Tres libros sobre la frontera México-EU: la vida y la muerte en un sitio dónde no debemos quitar la vista
Francisco Cantú tuvo pesadillas durante años. Soñó, por ejemplo, que sus dientes se deshacían, que se convertían en puro polvo; soñó con un lobo en una cueva llena de restos humanos; soñó que le disparaba a un niño. "Esos sueños", explica ahora, "eran la única manera de ver cómo me estaba afectando este trabajo. Una manera de mi subconsciente de llamar la atención sobre cosas que no eran normales".