Fiebre de chapulines
A los dos días, nos avisaron que el tío Juan estaba en el hospital. Al parecer, tuvo un ataque al corazón, aunque ya estaba recuperándose. Mi mamá me dijo que me cambiara el uniforme porque la tenía que acompañar a verlo.
—Ma, tengo mucha tarea y va a venir Daniel para ayudarme.
—Ni creas que te vas a quedar sola con ese chamaco.
—Sabe de mate, ma.
—Lo que sabe es meter la mano debajo de tu blusa.
—Va a estar Eu, ma. Si quieres, la podemos tener aquí de supervisora.