El Lector Furtivo: ¡Pobre flor que mal naciste!
En más de una ocasión, siendo niño y aún después, escuché a mi padre contar a propios y extraños la siguiente anécdota protagonizada por mi abuelo. Contaba que al participar de un sepelio, don Carlitos, que así llamaba mi padre al suyo, encontró en el panteón una flor naciendo de la cuenca vacía de una calavera y que, en el acto, inventó unos versos que decían: Pobre flor que malnaciste/ que al primer paso que diste / te encontraste con la muerte/ el dejarte es cosa triste/ y el arrancarte… ¡es darte la muerte!