¡2 de octubre no se olvida!
El año 1968 marcó un parteaguas en la segunda mitad del siglo pasado. Luchas por la paz, la igualdad y los Derechos Humanos – dadas en un contexto de confrontación entre las dos potencias imperantes- dejaron una impronta libertaria en la política, la cultura y la moral establecida. Hechos trascendentales, protagonizados por grandes sectores emergentes del mundo occidental, modificaron el orden establecido y marcaron a toda una generación que, en las décadas posteriores, produjo extraordinarios cambios sociales.