Una expresión que bien puede definir aquello que realizamos dentro de lo que llamamos el dispositivo psicoanalítico, es la siguiente: sometemos a análisis fenómenos neuróticos (psíquicos).
Tania es el epicentro de una familia fragmentada. Es su cumpleaños número diez y quiere ir a comer tacos, partir su pastel y estrenar la bicicleta que le prometieron.