Concebí la idea de que no había cosa más artificiosa que la pretensión de llevar 'la realidad' al arte y que la ficción no era sino la forma de organizar las ideas.
En cuanto al libro, este canta profusamente al clítoris y a su belleza como en muchas ocasiones hemos cantado a los ojos, al cabello o al rostro de un ser amado.
A diferencia de un cuento de hadas, donde el héroe está a la búsqueda de la felicidad personal, el héroe mítico es impulsado por un objetivo trascendental.