“Tenemos unos resortes secretos en el corazón que, movidos por algún objeto, presente o ausente, que se muestra ante nuestra imaginación, impulsan nuestra alma con tanta fuerza hacia ese objeto, que su ausencia se vuelve insoportable”.
Julio Cortázar y Alejandra Pizarnik fueron amigos desde los años 60; se conocieron y admiraron, entablaron una amistad que pronto se volvió entrañable.
A esta leyenda negra se le han agregado nuevos elementos a lo largo de la historia. Algunos pecan de injustos por ser exageraciones, cuando no son abiertamente falsos