Soy un ave, un enorme pájaro de alas doradas. Alzo el vuelo desde la misma ventana día con día y me voy elevando despacio, muy suavemente, acariciando el aire.
Entre los malestares por los cuales, de forma recurrente, recibimos pacientes en la atención psicoanalítica, además de los que tienen que ver con el amor y la sexualidad.
El sábado por la tarde, cuando estaba por iniciar nuestra reunión del círculo de estudio, “Psicoanálisis, Política y Ciudadanía” me anoticié de que la maratonista Isidra Torres...