Hace un par de noches recibí la llamada telefónica de una de mis primeras pacientes que atendí en la Ciudad de México. Ella es historiadora, apasionada de la música y la literatura.
Está de moda la preparación del niño para un futuro más competido. Algunos colegios han agregado dos idiomas a su currícula, otros la robótica, como atractivo para los padres que desean tener hijos exitosos.
Hace mucho tiempo, cuando iba en la preparatoria, familiares y amistades me preguntaban a qué me quería dedicar; mi respuesta era: “quiero ser Psicóloga”
El sábado salí a cenar. Eran 10:30 de la noche; un hombre con uniforme de instalador de antenas cenaba con sus hijos, una pequeña de unos 6 años de edad y su hermanito de 3.
Mientras mi abuela, en su labor de modista, confeccionaba la ropa con las telas llevadas por sus conocidas, solía relatarme cuentos. Ella decía que se los había grabado desde niña
Para quienes nos interesamos en el campo de la investigación, una exigencia que se nos impone es la de prestar docilidad, pues en ocasiones, lo observado se contrapondrá a ideas preconcebidas.