El enigma de las desapariciones forzadas en Turquía
Pocas mujeres estarían encantadas de enterarse de que su marido está detenido. Sumeyye Yilmaz es una de ellas. Se llevó una alegría inmensa cuando recibió una llamada de la policía anunciándole la noticia.
Habían transcurrido más de ocho meses desde Mustafa Yilmaz desapareció. Al principio le costó creerse lo que le decía la policía.
"Hay muchos Mustafa Yilmaz, no quería decepcionarme", declaró la mujer. Pero era él y al día siguiente lo abrazó.