Defraudadores cumplen año y medio prófugos
La señora Isabel Delfina Noyola Díaz depositó los ahorros de toda su vida y los de su familia -los cueles superaban el millón de pesos- a la caja de ahorro IGM, con la esperanza de ganar grandes intereses y asegurar su vejez, sin embargo la institución desapareció junto con su dinero. A ocho años de que se afilió a la cooperativa sigue en espera de justicia, al igual que cientos de personas.