Sus restos descansaban desde hace seis años en el panteón de Santa Lucía del Camino pero las autoridades, hace un mes, los sacaron para vender los espacios por 30 mil pesos. Ahora una denuncia legal la ha regresado a su morada y las autoridades hasta una lápida han ofrecido en desagravio.
Familiares de una de las personas que habían sacado y desaparecido sus restos de una de las sepulturas, señalaron que tras la demanda penal que interpusieron, las autoridades les regresaron los restos y les devolvieron legalmente el predio del sepulcro.
El nieto de Felipe Ramírez Cruz y Antonia Ramírez Mayo, enterrados el 27 de agosto de 1979 y el 19 de agosto de 2010 respectivamente, cuya espacio en el sepulcro fue vendido para enterrar a un vecino, Felipe Luis Franco señaló que el Síndico Municipal Fortunato Mancera, regresó los restos pagó una caja e incluso ofertó una lápida a los ofendidos.
“Tras la demanda, Fortunato Mancera pidió a los sepultureros que regresaran el cadáver de mi abuela, a pesar de al inicio decía que no sabía dónde se encontraban, pagó una caja nueva y nos dijo que si queríamos una lápida corría por su cuenta”, detalló el afectado.
La historia
El pasado 30 de agosto, vecinos de Santa Lucía del Camino, denunciaron a sus autoridades por vender los espacios de tumbas ya ocupadas, desaparecer los cadáveres y ofertar el terreno en 30 mil pesos.
Según los afectados, el regidor municipal Fortunato Mancera y su secretaria Virginia Ballesteros, cuando acude una familia para pedir un espacio en el panteón de la comunidad, ubicado en la calle de Árboles de la colonia homónima del municipio, los señalados desocupan una tumba y expiden un recibo que los hace acreedores al terreo de dos metros y medio de largo, uno de ancho y tres de profundidad.
Los últimos afectados fueron la familia Ramírez Ramírez, misma que ocupaba un espacio desde hace más de 35 años, sin embargo tuvieron que ir a impedir un entierro al enterarse que la tumba de sus generaciones anteriores ya iba a ser ocupada por un nuevo huésped.
Tras la sorpresa que se llevó la familia al ver que ya habían vendido su tumba, acudieron al Ministerio Público ubicado en la calle de Arista del centro histórico y denunciaron penalmente al Síndico Fortunato Mancera.
