La época más esperada por los oaxaqueños está por llegar; Todos Santos, donde en familia se comparte el pan, la sal y se recuerda a todos lo que se han adelantado en el camino.
México siempre a rendido culto a la muerte, como parte de las festividades de los fieles difuntos, pero hoy, "la niña blanca" se ha convertido en una religión.