Ladrilleros, los hombres de arcilla
“Este trabajo es duro: en el sol, en la lluvia, en la intemperie… pero te deja la experiencia de los años”, dice don Jesús, ladrillero de tercera generación que por alrededor de 38 años se ha dedicado a la producción y venta de este material, vital en el ámbito de la construcción.
En sus tiempos de mayor auge, este oficio implicaba un ‘desgaste’ del ambiente debido al proceso de elaboración, meramente artesanal, que incluye la quema de aserrín en un horno para cocer millares de piezas.