Presión por crisis económica durante la pandemia, crecería el trabajo infantil en Oaxaca
Son las 21:30 horas. La calle está casi desierta, pero en medio de la contingencia sanitaria una niña y un niño, no mayores a 10 de edad venden flores en el crucero de Lázaro Cárdenas. El semáforo está en rojo y ambos se acercan a los pocos carros que circulan entre la oscuridad y el silencio de una ciudad en cuarentena.
“Cómpreme un ramito”, pide el niño a los automovilistas. La niña, quien parece ser su hermanita, corre al otro lado de la calle con sus zapatos escolares desgastados, también buscando algunas monedas.