Burocracia condena a Socorro al sufrimiento
El día se recrudeció para Socorro. Desconectó de la parrilla el tanque de gas y como pudo lo llevó a una casa de empeño cercana al mercado de abasto. Recibió 250 pesos con los que planetaba sobrevivir al menos una semana con la esperanza anclada en ser reinscrita al programa de asistencia social, Prospera. Llevaba ya ocho meses en trámites.
“El 6 de noviembre se vence mi plazo para sacar mi tanque. Me confié, pensé que ahora sí ya estaría en Prospera y con eso pensaba desempeñarlo para tener mi tanque otra vez, pero no va a ser así”, lamenta.