Hace 3 años y 44 días que el pueblo oaxaqueño no puede disfrutar plenamente el Portal del Palacio de Gobierno. Es el tiempo que los desplazados de San Juan Copala, encabezados por Reyna Martínez Flores, han ocupado ese espacio que hoy es vivienda y mercado artesanal. Del midmo modo, la Plaza de la Constitución sufre los estragos de su secuestro.
De acuerdo con los reportes de las autoridades municipales y estatales, la plancha del Zócalo capitalino y sus alrededores están invadidos por cerca de 400 personas de distintas organizaciones sociales.
Actualmente hay siete agrupaciones que por distintos motivos se instalaron de forma permanente en el lugar. Quienes menos tiempo tenían, eran los integrantes del nivel Secundaria de la Sección 22 del SNTE, encabezados por Francisco López López, que ya se retiraron.
Apenas el 14 de septiembre, se alcanzaron los acuerdos entre manifestantes y autoridades para que se despejara el Zócalo a fin de que la población disfrutara de las Fiestas Patrias. Sin embargo, solo una semana duró el gusto de comerciantes y ciudadanos por ver despejado el corazón de la capital, que hoy otra vez está saturado de manifestantes y suciedad.
Plantones activos
El Corredor del Palacio, así como las áreas frontales del mismo, donde se expenden ahora artesanías y otros productos, además de servir de estacionamiento para los vehículos particulares de la familia Martínez Flores están ocupados por no más de 30 personas.
De ellas, 15 lidera Reyna Martínez Flores; 10 más –que tienen en el lugar un año y 10 meses–, los controla su hermano Jesús Martínez Flores.
Otro campamento, que tiene 499 días ahí, está integrado por cinco personas y es dirigido por Sarahí Zepeda. Complementan a ese grupo, los de Lorena Merino Martínez -unas 10 personas- que llevan 66 días acampando en el lugar.
También está la corriente del Pueblo Sol Rojo, procedente de la misma población que representa Yolanda Ruiz, quien junto con 50 personas tienen 212 días viviendo ahí. Recientemente ingresaron al “Hotel del Zócalo”, 50 hombres y mujeres más de la misma organización, solo que procedentes de San Blas Atempa.
Comerciantes y ciudadanos, han manifestado su hartazgo por la impunidad con la que actúan las agrupaciones que toman por asalto un espacio que es de todos los oaxaqueños, lo que va en detrimento de la imagen de una ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad.
