Demandaron un marco que garantice el respeto a las formas tradicionales de cuidar el agua, así como a la toma de decisiones a nivel comunitario, para evitar su uso con fines lucrativos.
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) condenó el creciente número de feminicidios en el estado y demandó el castigo a los responsables.