Abrazos que rompen barreras
El muro de acero fronterizo de más de 5 metros de altura construido entre la mexicana Ciudad Juárez y Nuevo México, Estados Unidos, se abrió por primera vez este sábado para permitir que unas 250 familias pudieran abrazarse durante cuatro minutos, constató la AFP.
"Un muro que se pintó como impenetrable y racista hoy se doblegó ante el amor y la esperanza de las familias", declaró a la AFP Fernando García, director de la estadounidense Red Fronteriza por los Derechos Humanos, que por quinta ocasión organiza este emotivo evento bajo el lema "Abrazos No Muros".