Poco a poco, llega apoyo para menores invidentes; hace falta más
A dos semanas de que la indígena Marina Ortiz Cruz relató la historia de sus tres hijos con distrofia de retina, padecimiento hereditario e incurable, y que alzara la voz para solicitar el apoyo solidario de los oaxaqueños, la ayuda ha fluido, aunque muy lentamente.
La madre, originaria de Pochutla, con domicilio en Viguera, agencia municipal de Oaxaca de Juárez, explicó que algunos oaxaqueños de buen corazón le han donado despensas y otros más le ha entregado ayuda económica. La familia vive en condiciones de alta marginalidad,