René de Jesús Martínez heredó el gusto por el deporte y lo transmitió a sus dos hijos
Vivió una maravillosa infancia en esa calle sin pavimento, ubicada a un costado del templo de la Virgen de Guadalupe. Ahí salía a jugar con sus vecinos, la bicicleta y el futbol eran los preferidos.
El gusto de sus dos hermanos mayores por la práctica del tenis, quienes jugaban en el Club de Tenis Brenamiel cuando eran canchas de arcilla, le despertó el interés por este deporte, que se convertiría en una actividad de gran relevancia en su vida y que transmitió en sus hijos.