El deporte le dio vida
En dos ocasiones intentó suicidarse ante la desesperación y tristeza que le generaba su discapacidad; sin embargo, en el deporte encontró la inspiración y motivación para seguir luchando en la vida.
Ahora, María Soto tiene en sus brazos, con los cuales impulsa su silla de ruedas, una cadena de maratones; representó a México en un evento panamericano en 1990, donde obtuvo seis medallas en diferentes pruebas, y en el Medio Maratón Internacional de Oita, Japón se agenció el bronce en dos ediciones, en 1991 y 1994.