La danza cósmica de doña Flora y su legado en la medicina tradicional
La llamaban Tía Flora, ella era una de las habitantes más longevas de San Miguel Amatlán, curandera, médico tradicional y partera. Su don para la sanación se extendió por varias comunidades en la Sierra Norte, tenía a su cargo Amatlán, Santa Catarina Lachatao, San Antonio Cuajimoloyas y Santa María Yavesía. El jueves, la mujer de 89 años cerró su ciclo terrenal, doblaron campanas en los templos de las cuatro comunidades que atendió en vida.