Abi...Gail
La noche siguiente es horrible. Escuchamos a papá decir que el pediátrico es buen hospital; además, que ahí trabaja un amigo suyo que puede hacer que la internen mañana mismo. Es todo lo que dice. Luego mamá dice "de acuerdo". Abi se tapa la boca con las dos manos. Quiere gritarles que no nos pueden internar, pero si lo hace, no podríamos explicar que hemos estado oyéndolos a través de la puerta. Regresamos a la cama pensando lo horrible que sería estar en un hospital. No quiero que nos lleven al hospital, me dice. ¿Qué tal si papá nos deja ahí?