Colectivo Cuenteros: Serafina
Dependíamos de los fondos que nos donaban las familias del Colegio Santa Eduviges, en el que Lupe aprendió cocina, Antonia, enfermería, Socorro se hizo modista y yo, Serafina, estudié para maestra. Aunque lo que me gustaba era escribir; ya hasta había publicado unos artículos en el Peoresnada. Escribía en papel de china de colores, delgadito, para sacar hasta doce copias de una vez. Con mucho disimulo las repartíamos en la comunidad para animar a la gente a que se uniera a nuestra causa.