Día de hermandad exclusivo de Oaxaca
Los jarrones de barro se alzaban en lo alto mientras las manos frágiles de tiernas mujeres los sujetaban. La música sutil y el danzar místico anunciaban el comienzo de la celebración de Samaritana.
A la luz del mediodía, centenares de oaxaqueños se reunían en las diferentes iglesias y parroquias de la capital oaxaqueña. El Templo de la Preciosa Sangre de Cristo era sede de la representación católica que explicaba a los transeuntes nativos y turistas el origen de la solidaria tradición.