El ladino, la lengua con el que el español conserva una deuda histórica
"En un lugar de la Mancha, del kual no kero akordarme el nombre, biviya, no muncho tiempo antes, un senyor (…)".
En esa frase no hay ningún error ortográfico ni de sintaxis.
Está escrita en judeoespañol, también conocido como ladino o djudezmo.
Así se llama a la lengua que los sefardíes, los descendientes de los judíos contra quienes los Reyes Católicos firmaron en marzo de 1492 un edicto de expulsión, obligando a decenas de miles a dejar el país en las siguientes décadas y poniendo así fin a 1.500 años de presencia en la península Ibérica.