El campeón del Caribe
CIUDAD DE MÉXICO.- Con casi 1.90 de estatura, cejas pobladas y un don particular para cautivar en apenas segundos, Juan Betancourt aún tiene alma de niño.
Y prueba de ello es que, con actitud sencilla y espontánea, este modelo nacido en Cuba no tiene reparos en asegurar que, cuando se pone un esmoquin de alguna firma de lujo, siente como si fuera otra persona.
"Eso tienen estos trajes cuando se prueban: un extraño encanto que te hace hablar y caminar diferente", dice sonriente el apuesto joven, quien ha desfilado para reconocidas casas como Jean Paul Gaultier, Armani y Tom Ford.