Espías chinos alejan a las amantes por 60 mil dólares
Cuando la señora Wang, de 37 años, descubrió alarmada que su esposo la engañaba desde hacía varios años, apeló a un escuadrón de agentes secretos, los llamados "alejadores de amantes", el último recurso para salvar matrimonios en China.
Antes que pedir el divorcio, contrató a una cuarentona aguerrida encargada de ganarse, con mucha discreción y algunas artimañas, la confianza de la intrusa y convencerla de que deje al marido promiscuo.
En apenas dos meses, la larga relación adúltera voló en mil pedazos.