Un tierno lomito piensa que su humana ya se ha ido al trabajo, por lo que llora de tristeza al no estar con ella, sin embargo, su humana sigue en casa.
Una mesera compartió un video en que relata entre lágrimas, cómo 10 minutos antes de cerrar su local, llegaron 60 clientes, por lo que tuvo que atenderlos y sin pago extra.