Reviven la pasión de Cristo en el penal
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, fueron las palabras que dijo Jesús de Nazareth, al morir crucificado en una espada de madera, y que fueron repetidas el viernes pasado por Pablo A.L., al momento de llegar al clímax, de lo que fue la vigésima representación de la Pasión de Cristo, en el Centro de Readaptación Social (CERESO) de Santa María Ixcotel.