Sus padres rezaban por él en lugar de llevarlo al hospital, murió después de larga agonía
Un niño de Plymouth, Minnesota, murió en 2015 después de permanecer enfermo durante varios días, sin que sus padres lo llevaran con un médico y en su lugar se dedicaran a rezar por su salud.
El pequeño Seth Johnson padecía pancreatitis aguda y de sepsis, además de haber sido diagnosticado previamente con un síndrome de alcoholismo fetal y trastorno reactivo. No obstante, el fin de semana de su muerte, sus progenitores lo dejaron al cuidado de su hermano, de dieciséis años, para asistir a una boda.