Diego Roberto “Picurú” Casanova se dedicaba a los robos en la localidad de Maipú, en Mendoza, Argentina, hasta que mató a un jubilado en un asalto y fue enviado a prisión, donde se ganó el apodo de “El Matapresos”.
Areli J. J. fue trasladada al penal femenil de Tanivet por el crimen en contra de cuatro menores de edad que estremeció a la región del Istmo de Tehuantepec.