Joseph Gutheinz Jr, cazador de rocas lunares
Tras el "gran salto para la humanidad" de Neil Armstrong, hace casi 50 años, el entonces presidente estadounidense Richard Nixon ofreció recuerdos de la Luna a cada Estado del planeta, a la sazón 135, como señal de la buena voluntad de su país.
Decenas de esos fragmentos de Luna desaparecieron desde entonces en condiciones rocambolescas propiciadas por coroneles corruptos, dictadores depuestos y otros personajes extravagantes del último medio siglo.