A medias el embellecimiento del zócalo y la Alameda de Oaxaca
Colocar luces, flores de Noche Buena, un nacimiento y un árbol de Navidad a gran escala poco embellecen el zócalo y la Alameda de León.
Las tiendas de campaña y los campamentos que persisten como una muestra de la inconformidad social, conviven con la basura, la mendicidad y el ambulantaje que nutren la imagen del corazón de la ciudad.
La entrada del Palacio de Gobierno está cerrada y resguardada por elementos de la Policía Estatal. El paso no es libre, lo limitan vallas metálicas, de la misma forma que se cerraron las bocacalles.