Confinamiento puso fin a los ingresos de los cantantes de las calles; padre e hijo sobreviven a ciegas
Desde el inicio de la jornada de aislamiento social, Agustín Leal, cantante callejero con ceguera, se quedó sin fuente de empleo, y como suele ocurrir, la desgracia no llegó sola. Alejandro, su hijo de diez años de edad, quien a los cinco perdió la vista del ojo derecho, comenzó a perder la visión del izquierdo.