Los malabares del arte callejero en Oaxaca; divertir entre riesgos y acosos
“En Pochutla, hace poquito una malabarista me quería pegar porque nada más, porque estábamos dándole en el mismo crucero y como que le ganó el ego y los celos”, afirma Miranda Licea mientras se prepara para comenzar su rutina en uno de los semáforos ubicados en el Monumento a Lázaro Cárdenas, en la capital oaxaqueña; y continúa: “(las autoridades) en lugar de proporcionarme ayuda, qué me iban a hacer, me iban a levantar a mí por estar trabajando en la calle, en lugar de apoyarme”.