Las deficiencias en el saneamiento e higiene personal impiden que en Oaxaca desaparezcan los casos de hepatitis vírica A, una enfermedad que ocasiona la inflamación del hígado.
En vez de eso, la incidencia mantiene un ascenso.
Entre 2019 y 2020 el número casos casi se duplicaron.
Mientras a la semana epidemiológica número siete del año pasado la Secretaría de Salud Federal reportaba 53 casos, en este año la cifra ascendió a cien, 59 de éstos en municipios de Valles Centrales, 22 en la Mixteca, 12 en la Sierra, cuatro en el Istmo y sólo tres en la Costa.