Oaxaca 2018: muerte e impunidad de 99.4%
Con sólo nueve meses de vida, el pequeño Marcos Miguel se integró a la cada vez más abultada y nutrida historia negra de Oaxaca: murió en los brazos de su padre y junto a su madre en calles de la ciudad de Pinotepa Nacional la tarde-noche del 9 de enero del 2016.
A casi tres años de la tragedia, los asesinos del pequeño siguen libres; la impunidad en el caso de Marcos Miguel es lamentable, a pesar de que el triple asesinato alcanzó relevancia mundial. La imagen del bebé muerto sobre el cuerpo inerte de su padre dio la vuelta al mundo.