El reto de producir maíz en tiempos de COVID-19
Desde hace 20 años Isabel no recuerda que la hectárea de tierra que trabaja con su esposo Felipe haya producido mil 500 kilos de maíz en un sólo ciclo agrícola. El 2018 fue el último año en el que consiguieron mil kilogramos.
La sequía hizo que su tierra de temporal disminuyera desde hace dos años a una tercera parte del rendimiento óptimo y sólo alcanzaron a cosechar 500 kilogramos de maíz amarillo y blanco que a Isabel le sirven para elaborar tostadas que comercializa en la localidad de Zimatlán de Álvarez, en Valles Centrales.