Sara, perdida en la basura
La mirada de Sara parece apuntar hacia las cumbres de restos descompuestos y desechos que a lo alto dejan ver una cañada formada con llantas, plásticos, garrafones, arbustos de pañales, harapos y papel de baño; un ecosistema hediondo con mantos acuíferos donde parece que emerge cocacola, pero no, las aguas negras son los fluidos de los caudales que provienen de la montaña de basura, donde habitan perros, zopilotes y otra bestia más peligrosa, la pobreza.